Los sistemas de calefacción son uno de los útiles más esenciales en todas las viviendas para combatir el frío en los hogares, pero a día de hoy existe mucha variedad en tipos y modelos, y cada uno de ellos resulta más conveniente para cada casa, tanto por su forma de uso como por su gasto energético.

Si no conoces los distintos tipos de calefacciones, las dos más habituales son los emisores térmicos y los radiadores de aceites, ambos dos modelos de estufas que sin duda te ayudarán a pasar los meses de más frío con tranquilidad. Las mayores diferencias entre ambos se encuentran en su tipo de instalación y en el modo de funcionamiento, lo que significa que son dos fuentes de calor distintas.

Si quieres conocer cuáles son las características y las diferencias entre un radiador de aceite y un emisor térmico puedes seguir leyendo para conocer bien ambos tipos de calefacción y ver cuál se adapta mejor a tu casa.

Características de los emisores térmicos

Los emisores térmicos son uno de los principales equipos de calefacción que se pueden hallar en las viviendas, ya que cuentan con diversas ventajas frente a otros tipos de calefacciones. De esta forma, si te interesa conocer cuáles son las características que lo convierten en una excelente opción como sistema de calefacción, entonces sigue leyendo:

  • Cuentan con la ventaja de que aclimatan las habitaciones de una forma bastante rápida, siguiendo el principio de inercia térmica. Esto implica que conservan el calor durante más tiempo que otros sistemas de calefacción.
  • No solo calientan más y más rápido, sino que además consumen muchísima menos energía, lo que se traduce en un gran ahorro de consumo en la factura de la luz.
  • Los emisores térmicos son un método respetuoso con el medio ambiente, ya que como no consumen ningún tipo de combustible tampoco generan ningún tipo de residuo.
  • El mantenimiento de este tipo de calefacción es prácticamente inexistente, por lo que no solo se ahorra en este apartado, sino que además es un equipo del que no tienes por qué preocuparte.
  • Son un tipo de calefacción totalmente segura que al no generar residuos tampoco causa problemas y, por lo tanto, no hay ningún tipo de peligro de sobrecalentamiento ni de explosiones. 

Características de los radiadores de aceite

Además de los emisores térmicos también podemos encontrar en el mercado una multitud de radiadores de aceite, puesto que también son uno de los modelos más utilizados en todas las casas. Como su propio nombre indica, se conectan a la corriente y funcionan a través del fluido térmico en forma de aceite que contienen en su interior.

Si te interesa conocer cuáles son los principales atributos de este tipo de estufa, entonces te los contamos en detalle:

  • Los radiadores de aceite tardan más en calentar, pero mantienen mucho más el calor y la temperatura una vez que se han apagado, ya que el aceite interno no se enfría hasta pasada al menos media hora después de dejar de estar en contacto con la corriente.
  • La portabilidad que ofrecen este tipo de aparatos no tiene rival, pues al no contar con ningún tipo de instalación puede moverse y transportarse de habitación en habitación para calentarlas todas.
  • No generan ningún tipo de humo ni de residuo y cuentan con un consumo energético bajo, así que son amigables con el medio ambiente.
  • Son aparatos muy silenciosos, por lo que son perfectos para usar de día y de noche, ya que no molestan.
  • Su mantenimiento es muy sencillo, de modo que no hay ni que cambiar ni recargar el fluido térmico, así que tampoco ensucian.

Pros y contras de los emisores térmicos

Ahora que ya conocemos las características de los radiadores de aceite y los emisores térmicos, la mejor idea es la de ahondar más profundamente dentro de cada tipo por separado para conocer sus ventajas e inconvenientes, como son, en este caso, las de los emisores térmicos:

Pros de los emisores térmicos

  • Son una opción muy completa, ya que su ahorro es muy potente tanto en el ámbito energético como en el de consumo, lo que permite que se entiendan como sistema de calefacción muy barato.
  • Permiten programarse y utilizarse en distintos modos según las necesidades de cada momento, de forma que tienen mucha versatilidad y resultan muy flexibles en su uso.
  • Son un tipo de calefacción muy segura que apenas puede dar ningún tipo de problema ni de fallo de sistema, por lo que tampoco hay peligro de sufrir ningún tipo de incendio con su uso.
  • Prácticamente no hacen nada de ruido y, además, tampoco emiten olores, lo que facilita que se mantenga el nivel de humedad necesario para continuar en un ambiente agradable.
  • El tipo de energía que utiliza suele ser de bajo consumo, por lo que es un sistema de calefacción bastante concienciado con el medio ambiente gracias a sus funciones ecológicas.
  • Es un tipo de calefacción permanente que una vez que se instala tiene la suficiente durabilidad y resistencia como para aguantar toda la vida.
  • Existen distintos tipos de emisores térmicos, por ejemplo, los que funcionan por conducción, convección o radiación, así que es posible comparar entre diversos modelos hasta encontrar el que más se adapte a tus necesidades.

Contras de los emisores térmicos

  • El proceso de instalación de un emisor térmico es bastante más complejo que el de otros aparatos de calefacción, ya que se entienden como estufas de pared que cuentan con un sistema de calefacción conectado a través de toda la casa.
  • En relación a lo anterior, el presupuesto para la adquisición de un emisor térmico es más caro y, por tanto, se debe invertir algo más que en otro tipo de estufas, pero todo esto se compensa con la duración de su vida útil.
  • Por lo general, los emisores térmicos suelen tener unas dimensiones considerables, por lo que ocupan bastante espacio, lo que dependiendo de las casas puede resultar más o menos factible.
  • No existe demasiada variedad de diseños, ya que los emisores térmicos de pared necesitan unas características específicas para su funcionamiento y, por lo general, todos cuentan con el mismo aspecto.

Pros y contras de los radiadores de aceite

Si los emisores térmicos te parecen una opción interesante pero todavía no te has decidido, entonces igual te resulte útil conocer también los puntos fuertes y los puntos débiles de un radiador de aceite para calentar la casa, así que puedes conocerlos a continuación: 

Pros de los radiadores de aceite

  • Este tipo de estufa es la más barata que existe en el mercado, por lo que son bastante económicas de primeras y siguen resultando un gasto bastante bajo durante el resto de tiempo que se utiliza en nuestra factura energética.
  • Estos radiadores de aceite además son un aparato muy silencioso y que no genera ningún tipo de olor, por lo que mantiene el ambiente totalmente limpio.
  • Lo que más destaca del radiador de aceite es que son un tipo de calefacción portátil, es decir, que puede desplazarse entre una habitación a otra, y al no ser un aparato fijo tiene más opciones de uso, por lo que con comprar un radiador de aceite es posible calentar toda la casa.
  • La higiene con estos modelos de calefacción está asegurada, pues el aceite que se utiliza para calentar el aparato se encuentra en el interior y en ningún momento hay que preocuparse de extraerlo ni de reponerlo.
  • No solo son perfectos para utilizarse en distintos puntos de la casa, sino que además tiene la ventaja de que son muy útiles para llevarse de viaje y el transporte es muy sencillo, ya que además la mayoría de ellos cuentan con ruedas que facilitan su movimiento.

Contras de los radiadores de aceite

  • En general, el tipo de consumo de energía eléctrica es más elevado que el de otro tipo de estufas.
  • Suelen calentar en menor medida que otro tipo de radiadores, pues son aparatos más pequeños y que no van conectados a la red energética.
  • Con radiadores de aceite es necesario esperar más rato hasta notar el calor, por lo que la velocidad de calefacción es algo más lenta que en otros tipos de estufas.
  • El punto de calor es mucho menor que en otros modelos, ya que con radiadores de aceite muchas veces solo se calienta en un radio más pequeño en lugar de en la habitación completa.

Diferencias entre los emisores térmicos y los radiadores de aceite

Ahora que ya conocemos las ventajas y desventajas de estos dos modelos de calefacción, lo normal es que queramos conocer en detalle cuáles son las diferencias que hacen a cada modelo único y, por tanto, qué es mejor: un radiador de aceite o un emisor térmico. Así que te comentamos a continuación las principales diferencias entre ambos:

  • Los emisores térmicos se entienden como un modelo de calefacción fija que va conectado a la corriente eléctrica y, por ello, cuenta con unos acumuladores que almacenan la energía y la expulsa en forma de calor, mientras que los radiadores de aceite únicamente funcionan calentando el aceite en el momento.
  • Por contra, el radiador de aceite no necesita ningún tipo de instalación y es una estufa transportable, lo que hace que sea muy útil para calentar distintas habitaciones o incluso para utilizarse en distintas viviendas. Por esto es mucho más versátil y tiene un uso ilimitado.
  • El tamaño de la habitación puede ser muy importante para determinar cuál de los dos tipos de radiadores es más conveniente, ya que un emisor térmico calentará la totalidad de la habitación sin problema, porque tiene más potencia, mientras que un radiador de aceite únicamente concentrará el calor alrededor de la estufa.
  • Por último, el consumo energético también varía de un modelo a otro, ya que los radiadores de aceite salen mucho más caros en la factura de la luz, mientras que los emisores térmicos suelen resultar más caros a la hora de la compra pero conllevan un menor gasto para el bolsillo a la larga.