Si estás buscando el sofá perfecto para tu hogar, es probable que te encuentres en el clásico dilema: ¿sofá de tela o sofá de piel? En este artículo vamos a tratar de ayudarte a tomar la decisión correcta.

¿Eres de los que valora la elegancia y el lujo en tu sala de estar? ¿O prefieres la comodidad suave y acogedora para tus tardes de películas y siestas? Las opciones son muchas, y cada una tiene sus pros y contras. 

¿Cuál es más duradero? ¿Cuál es más fácil de limpiar? ¿Qué pasa si tienes mascotas revoltosas o niños energéticos? ¿Cuál se adapta mejor a tu presupuesto? Veamos pros y contras de estos dos materiales para poder decidir.

Puntos destacados de los sofás de tela

  • Son muy acogedores. La tela ayuda a conferir una sensación agradable al tacto, lo que permite que, cuando uno se sienta, experimente el máximo confort. Esta sensación suave te hace desear quedarte allí por más tiempo.
  • Los encontrarás en una gran variedad de estilos, diseños y colores que se ajustan a todos los gustos. Ningún proyecto decorativo es demasiado difícil, desde modelos llamativos y coloridos hasta los clásicos tonos neutros.
  • Los sofás de tela tienen una ventaja importante en cuanto a transpiración: su tejido deja pasar el aire con facilidad, lo que ayuda a evitar que la temperatura suba demasiado al sentarse. Esto genera un ambiente más cómodo para estar sentado.
  • En cuanto a sensación de frío o calor extremo, son muy cómodos durante todo el año. Esto se debe a que no sientes tanto el impacto de fríos extremos o calor intenso en comparación con los sofás de cuero, que si pueden resultar incómodos en circunstancias climáticas opuestas.
  • Suelen ser más baratos en comparación con otras alternativas de lujo, particularmente los de cuero genuino. Si tu presupuesto es limitado, considera un sofá de tela con la certeza de obtener una excelente relación calidad-precio (fuente: SofaClub).

Puntos menos destacados de los sofás de tela

  • La tela es propensa a mancharse. Una mezcla más astuta de materiales y telas pueden ser susceptibles a dañarse con mayor facilidad, por lo que se requiere un cuidado adicional para mantenerlo fresco y limpio. Las personas con mascotas o niños tienen que estar atentos a la cantidad de cuidado requerido para estos sofás.
  • Requieren mayores cuidados. Estos pueden requerir que se les aspire con regularidad para quitar el polvo y los desechos, así como una limpieza profunda para eliminar cualquier mancha o derrame.
  • Si tienes mascotas, los sofás de tela pueden requerir más trabajo para su limpieza. Estos asientos pueden dañarse con facilidad si tus animales arañan o están en contacto con ellos; sus garras o pelo pueden quedar atrapados en la tela, por lo que sería necesario limpiarlo con mayor frecuencia que el resto.
  • Suelen durar menos que los de piel. Estos pueden deteriorarse con el tiempo, mostrar signos de uso y descolorarse con rapidez, especialmente en áreas donde se usan mucho.
  • Atraen más partículas alérgenas. Esto puede ser un problema si tienes alergias o sensibilidades a cualquier cosa. Por lo tanto, se recommenda que al elegir un sofá de tela, busques telas que proporcionen tratamientos antimicrobianos para reducir la acumulación de ácaros del polvo, caspa de mascotas y otras partículas.

Puntos destacados de los sofás de piel

  • Ofrecen mayor vida útil. Están construidos con materiales de alta calidad que los hacen resistentes a la rotura y capaces de soportar el desgaste diario. Si se les cuida bien, tendrán un buen aspecto muchos años después de que se los hayan comprado.
  • Son bellos y elegantes. La piel natural suele ser suave al tacto y aporta un toque de refinamiento a cualquier habitación. Esta clase de mobiliario se ve bien tanto en alfombras nuevas como cuando se desgasta con el paso del tiempo, lo cual también lo hace único y singular.
  • Son fáciles de limpiar ya que solo necesitan un paño húmedo para deshacerse de manchas y goteos. Una gran ventaja de los sofás de cuero es su resistencia a los olores, lo que hace que sea mucho más simple mantener tu sofá libre de malos olores.
  • Son más resistentes contra las manchas que otros tipos de sofás. Al ser más lisos y menos porosos, los derrames no son tan difíciles de remover. Esto significa que tendrás menos problemas con la limpieza y mantenimiento a largo plazo.
  • Son los más recomendables para quienes sufren alergias o tienen sensibilidad con el polvo, ya que no se acumulan tanto ácaros u otras partículas alérgenas ni acumulan tanto polvo como los sofás de tela. Siempre es necesario realizar limpieza y mantenimiento adecuado para proveer una atmósfera saludable.

Puntos menos destacados de los sofás de piel

  • Los sofás de piel son una opción más cara que los de tela. La piel auténtica se valora como un material de lujo, lo que se ver reflejado en el precio del producto. Si buscas ahorrar, tendrás que buscar alternativas más cómodas para tu bolsillo.
  • Requieren mucho cuidado para conservar su apariencia durante más tiempo. Es importante usar productos especiales para limpiar y acondicionar el material a modo de prevención del desgaste y la decoloración. Dependiendo del tipo de piel, podrían ser necesarios tratamientos para protegerlo del sol directo y de la humedad.
  • Los sofás de piel son más propensos a presentar arañazos y marcas con mayor facilidad que los sofás de tela. Esto significa que, si tienes mascotas con garras afiladas o niños,será necesario prestarles un poco más de atención para evitar daños en la superficie.
  • Los sofás de piel pueden resultar refrescantes en los días fríos, pero pueden volverse calurosos en climas cálidos. Si exponemos estos muebles a entornos con un elevado grado de temperatura o aun al enorme calor directo que proporciona el sol, el material se desgastará con el tiempo. Por tanto, es mejor evitar la exposición prolongada a estas condiciones.

Principales diferencias de los sofás de tela respecto a los sofá de piel

  • Apariencia y opciones: Los sofás de tela presentan un abanico de opciones, donde encontrarás colores, patrones y texturas para cualquier gusto. Estos te permiten obtener un estilo único adaptable a tu hogar. Si lo que buscas es algo con más estilo y lujo, los sofás de piel mostrarán su característico brillo y la naturalidad de su textura.
  • Comodidad y tacto: Los sofás de tela suelen ser de tacto más suave y acogedor que los de piel. Esto los hace ideales para relajarse y descansar ya que ofrecen una sensación más mullida y cómoda. Los sofás de piel se sienten inicialmente firmes y frescos al tacto, pero con el tiempo, se amoldan a tu cuerpo y se hacen más blandos.
  • Mantenimiento y limpieza: Los sofás de tela necesitan un cuidado y atención más frecuentes, ya que los materiales que los forman suelen ser más propensos a mancharse y absorber líquidos. Por el contrario, los sofás de piel son mucho más fáciles de limpiar, ya que la piel es mucho menos porosa y por lo tanto no absorben tanto líquidos. Requieren una limpieza con paño húmedo y productos especialmente creados para el cuidado del cuero.
  • Durabilidad: Los sofás de piel son generalmente más resistentes que los de tela, especialmente si se trata de piel genuina de primera calidad. La piel es más fuerte frente al uso diario, arañazos y desvanecimiento comparado con la tela. La longitud de vida dependerá también de la calidad de la piel y tela usada en el sofá.
  • Precio: Los sofás de piel son generalmente más caros que los sofás de tela, ya que la piel de calidad es un material premium que conlleva un mayor costo de producción. Sin embargo, existen opciones asequibles en los sofás de tela dentro de diferentes gama de precios.