Que España es una de las mejores productoras de vino a nivel mundial es algo que todos sabemos, sin embargo, en pocas ocasiones se destaca la importancia de los vinos gallegos; curioso, siendo que muchos de ellos son de los más reconocidos. La zona noroeste del país cuenta con una amplia producción vitivinícola y, por ello, toda Galicia cuenta con viñedos de mucha calidad y con sabores únicos. 

Sin embargo, precisamente porque existe tanta variedad, en muchas ocasiones tendemos a confundir distintas clases de vinos gallegos, algo que sucede de forma habitual con el vino Ribeiro y el Albariño. Por este motivo, queremos poner a tu disposición toda la información respecto a estos dos tipos de vinos para contarte las características de cada uno de ellos y cuáles son sus principales diferencias. 

Características del vino Ribeiro

Comenzamos por uno de los vinos más famosos de Galicia, y es el vino Ribeiro. Uno de los que cuenta con mayor tradición y referencia histórica, puesto que tiene un carácter propio. Es este hecho lo que lo ha llevado a conseguir tanto la Denominación de Origen Protegida (DOP) como la Indicación Geográfica Protegida (IGP). Todo esto se debe a las excelentes características que se dan para la crianza del vino en Galicia.

La geografía en Galicia da lugar a tipos de condiciones climáticas para las vides y de suelos muy diferentes que han propiciado la aparición de vinos reconocidos mundialmente gracias a los matices de sus sabores. Los vinos Ribeiro son de los vinos blancos más importantes, los cuales destacan sobre todo por tener una graduación alcohólica que ronda de entre los 9,5 hasta los 13 grados. Los tintos, por otro lado, cuentan con una graduación bastante similar, entre los 9,5 y los 12 grados de alcohol, pero tienen una tonalidad rojiza que tira más bien hacia el morado.

Además, hablamos de que el vino Ribeiro no se somete nunca a ningún proceso de envejecimiento, por lo que lo más habitual es que esto se consuma al año o a los dos años de su fabricación, tanto los blancos como los tintos. El vino blanco Ribeiro tiene mayor acidez y además un sabor bastante afrutado y fresco, aunque también con un toque más seco. También podemos encontrar el vino del Ribeiro, que es el resultado de uvas autóctonas seleccionadas de la Denominación de Origen. Se someten a un proceso de secado estricto y de plastificación bajo una cubierta, a partir de las cuales termina elaborándose el vino.

Características del vino Albariño

Por otro lado, contamos con el vino Albariño, otro de los más destacados de todas las cepas de vinos gallegas. Sobre todo en la variedad del vino blanco, este suele confundirse en muchas ocasiones con el vino Ribeiro, pero la principal diferencia es que este proviene de una denominación de origen, mientras que el vino Albariño proviene de la uva.

La uva Albariño, por lo tanto, cuenta con una excelente calidad, pero bastante diferenciada de la del vino Ribeiro. Si atendemos a los rasgos que la distinguen, podemos mencionar la acidez que genera en el paladar y una increíble frescura con un suave toque eléctrico muy sorprendente. Sin embargo, hablamos de un sabor elegante y bastante delicado, con unas notas aromáticas excelentes. Pese a que esta uva no cuenta con denominación de origen, tiene una reputación intachable, sobre todo en el ámbito de los vinos blancos nacionales. 

De forma habitual, la variación de la graduación alcohólica de este vino puede rondar de entre los 8,6 hasta los 14,2 grados, y la acidez total puede encontrarse entre el 7,2 y el 14,3. Aunque durante los primeros años en los que se empezó a comercializar este vino se consumía inmediatamente tras la compra para disfrutar del sabor más joven de este vino, lo cierto es que en la actualidad se ha aprobado su potencial de envejecimiento y, en muchas otras ocasiones, se deja conservar. En estos casos, se utilizan barricas de grandes capacidades y usadas para evitar que se pierda la delicadeza tan propia de esta variedad.

Diferencia entre vino ribeiro y albariño

Ahora que ya hemos visto las principales características de cada uno de estos vinos y queremos profundizar un poco más para conocer sus diferencias. Como ya hemos mencionado en más de una ocasión, estos vinos se han confundido por ser ambos gallegos y blancos, pero sí que podemos apreciar ciertas diferencias que queremos mencionarte a continuación.

Antes de esto, si eres un amante del vino y estás cansado de comprar vino de baja calidad en el supermercado, queremos recomendarte la mejor bodega online en la que podrás encontrar los mejores vinos, licores o bebidas, tanto nacionales como internacionales. Gracias al amplio catálogo de La Cave Gillet, podrás pedir por internet los mejores vodkas, ron, coñacs, brandys, ginebras y vinos, entre otras grandes modalidades de bebidas espirituosas. 

Si regresamos a cuáles son las diferencias entre Ribeiro y Albariño, podemos mencionar las ideas que exponemos a continuación: 

  • Denominación de origen. Como ya hemos mencionado, aunque ambos tienen un excelente sabor y cuerpo, lo cierto es que el vino Ribeiro proviene de la Denominación de Origen, mientras que, por el contrario, el vino Albariño nace directamente de la uva. 
  • Colores. Uno de los aspectos más esenciales de cualquier vino es su color y, en este caso, podemos darnos cuenta de que ambos también difieren. El tono del vino Albariño tira hacia un amarillo más pajizo, mientras que el Ribeiro tiene un amarillo dorado bastante intenso.
  • Sabor. Aunque esta cualidad está reservada para los paladares más exigentes, lo cierto es que si los catamos vamos a darnos cuenta de que el sabor es completamente distinto. No se trata de compararlos para determinar si es mejor el Albariño o el Ribeiro, sino que los matices son considerables. Mientras que el Albariño tiene un sabor muy afrutado, ligero y fresco, lo cierto es que el Ribeiro cuenta con menos acidez y es un poco más seco. Además, este también tiene más cuerpo y el sabor se queda durante más tiempo pegado al paladar de la boca. Por contra, el vino Albariño es tan ligero que resulta muchísimo más fácil de beber en grandes cantidades.
  • Clima. Aunque esta parte no vamos a poder apreciarla directamente al probar el vino, sí que tenemos que considerar que precisamente porque ambos se crían en condiciones diferentes, su sabor también va a variar. El Albariño de las Rías Baixas se cultiva en una zona con un clima atlántico, con abundantes lluvias en invierno y en primavera, y bastante calor en verano. Por otro lado, si atendemos al paraje de la Denominación de Origen del Ribeiro, el clima que nos encontramos en esta zona es continental. Esto implica que en esta área no llueve tanto, sino que más bien nieva, y los veranos son también más secos y calurosos. La montaña además crea un microclima distinto que sin duda deja huella en el sabor de la uva.