El acero es uno de los materiales más utilizados globalmente en el ámbito de la carpintería y la construcción, pero lo que no todo el mundo sabe es que existen distintos tipos de sistemas de acero. El acero inoxidable y el acero galvanizado son los dos tipos más utilizados y, aunque muchas veces se confunden entre ambos, lo cierto es que cuentan con propiedades muy distintas, y con usos y aplicaciones diferentes.

Por ello, si estás pensando en hacer algún trabajo de carpintería y necesitas utilizar alguna pieza de acero es muy posible que te preguntes si, en función al uso que vayas a darle, resulta más adecuado para ese trabajo escoger piezas de acero inoxidable o de acero galvanizado.

Con este artículo queremos aclarar las principales diferencias entre estos dos tipos de aceros y explicar detalladamente cuáles son las características del acero inoxidable y del acero galvanizado con la finalidad de que puedas diferenciar ambos perfiles de acero y que seas capaz de escoger cada uno para un tipo de tarea distinta.

Características del acero inoxidable

Para conocer las características del acero inoxidable como material, es importante conocer que este se conoce en la metalurgia como una aleación de acero que cuenta con un mínimo del 10 al 12 % de cromo contenido en el total de su masa, aunque también puede componerse de otros metales, como el tungsteno el níquel o el molibdeno. 

Por este motivo, el acero inoxidable normalmente se utiliza en la construcción de ciertos aparatos de cocina, en distintos componentes de piezas de la industria del motor, en la fabricación farmacéutica, en el procesamiento de alimentos y en otras aplicaciones varias, por ejemplo, relacionadas con el acero galvanizado.

Si buscas descubrir sus características son estas:

  • El acero inoxidable es quizás una de las materias más utilizadas en todo el mundo en la construcción y en la fabricación y en distintas industrias debido a sus grandes cualidades. Es quizás la materia prima con mayor resistencia a la corrosión.
  • De la misma forma, el acero inoxidable tiene una ductilidad impresionante que permite que pueda utilizarse para distintos trabajos y aplicaciones.
  • Permite trabajarse sin riesgo de rotura tanto a temperaturas altas extremas como a temperaturas bajas extremas, por lo que es muy versátil en su uso.
  • Su resistencia al desgaste también es muy alta y, por ello, es un material con mucha duración.
  • Es un material muy elástico al que se le pueden dar distintas formas, así que se emplea en industrias muy distintas.
  • Cuenta con una limpieza extremadamente sencilla.

Características del acero galvanizado

A diferencia del acero inoxidable, el acero galvanizado se entiende como el proceso electroquimico que sufre el metal en función a una carga eléctrica. La principal utilidad de esto es que el galvanizado sirve para proteger la superficie del metal que, de forma común, se lleva a cabo utilizando el zinc sobre el hierro, ya que el zinc protege al hierro del óxido al que se expone con el oxígeno del aire.

  • Es uno de los materiales más utilizados en el ámbito de la construcción relacionada con los interiores y exteriores de las viviendas, ya que se utiliza como techo metálico, para vallas, balcones, escaleras, tuberías, accesorios, pasarelas, etcétera.
  • Permite soldarse con muchísima facilidad, por lo que es un material bastante barato.
  • Al estar compuesto de acero también es muy resistente a la corrosión, ya que las barreras de zinc que se utilizan como protección exterior lo protegen de la humedad, de los sulfuros y de los cloruros.
  • Cuenta con una durabilidad excelente, por lo que permite utilizarse en numerosos ambientes.
  • No requiere ningún tipo de mantenimiento, de modo que cuenta con una vida útil muy larga.
  • Es un material muy manejable por su flexibilidad y durabilidad y, por ello, puede adaptarse a todo tipo de construcciones. 

Pros y contras del acero inoxidable

Ahora que ya conocemos las características de ambos tipos de materiales, seguro que resulta muy útil entender cuáles son los pros y los contras de utilizar el acero inoxidable, así que te los dejamos a continuación:

Pros del acero inoxidable

  • Destaca por su gran resistencia al calor, lo que significa que permite utilizarse en todo tipo de aplicaciones en las que pueda ser sometido a temperaturas elevadas sin perder ninguna de sus propiedades.
  • De una forma similar, también cuenta con gran resistencia criogénica; esto es, que cuenta con un gran aguante a las bajas temperaturas, lo que se mide en función a su ductilidad. De esta forma, su increíble tenacidad permite que pueda resistir a temperaturas muy frías.
  • Su resistencia a la corrosión es sin igual gracias a sus aleaciones a base de hierro con cromo. Esto ayuda a que pueda utilizarse en todo tipo de ambientes y para distintos tipos de trabajos, ya que cuenta con una naturaleza de autoregeneración de la capa de óxido por lo que esta siempre permanecerá intacta sean cuales sean los métodos de fabricación.
  • Su índice de endurecimiento mecánico es muy elevado, lo que quiere decir que permite conseguir un buen aumento en su resistencia únicamente mediante su trabajo en frío. De esta misma forma, gracias a una combinación de capas de trabajo en frío y en recocido se puede dar a este material una resistencia muy específica.

Contras del acero inoxidable

  • El acero inoxidable se raya con mucha facilidad y cualquier tipo de mueca e imperfección que se cause es imposible de arreglar, por lo que son defectos que se mantienen grabados en el material de por vida 
  • Estéticamente, el acero inoxidable cuenta con una tonalidad apagada y tiene un tacto muy frío que en según qué construcciones puede resultar no muy atractivo.
  • El acero es un material que tiende a abollarse con facilidad cuando recibe golpes fuertes, en especial desde cierta altura, y cuando este material queda abollado es imposible repararlo. 

Pros y contras del acero galvanizado

Como estamos viendo, el acero inoxidable y el acero galvanizado son dos materiales aparentemente iguales pero que cuentan con numerosas diferencias, por lo que seguro que te interesa entender en detalle los beneficios y los puntos más negativos del acero galvanizado: 

Pros del acero galvanizado

  • Es extremadamente común y útil en el ámbito de la construcción, por lo que puede tener muchas aplicaciones.
  • Es muy resistente al óxido y a la corrosión, ya que gracias al recubrimiento de zinc los riesgos de corrosión de este material son muy bajos.
  • Si hablamos de la resistencia y la fuerza de este producto podemos considerarla muy alta, ya que su estructura metalúrgica es extremadamente potente, pues el acero está protegido completamente por el recubrimiento de zinc.
  • El acero galvanizado es un material de construcción muy sostenible que se utiliza especialmente en prácticas ecoamigables. Debido a que el zinc fundido permite utilizarse muchas veces, el acero galvanizado puede reutilizarse constantemente. También cabe destacar que la durabilidad de este tipo de acero ayuda a que se inviertan mucho menos recursos para reutilizar este producto.

Contras del acero galvanizado

  • Aunque el revestimiento de zinc con el que cuenta el acero galvanizado es muy fuerte y muy útil, lo cierto es que este termina por desgastarse y cuando el acero queda expuesto a altos niveles de acidez o, por ejemplo, de agua salada y esta capa protectora desaparece, el material se estropea con mucha rapidez.
  • A causa de algunos procesos de fabricación ineficaces del acero galvanizado, en muchas ocasiones cuando esté material se sumergen zinc en láminas demasiado grandes para después cortarse a medida es posible que los bordes en los que se realizan los tajos no quedan recubiertos y, que por tanto, no cuenten con tanto zinc, lo que aumenta las posibilidades de oxidación con el tiempo.
  • Generalmente, desde un punto de vista estético, el acero galvanizado tiene un color gris opaco que en muchas ocasiones no resulta tan atractivo como el plateado brillante del acero inoxidable.

Diferencias entre el acero inoxidable y el galvanizado

Ahora que ya hemos definido individualmente estos tipos de materiales, es muy probable que nos preguntamos entonces cuáles son las diferencias más significativas entre el acero inoxidable y el acero galvanizado, por lo que las exponemos a continuación de una forma sencilla para que puedas ver cuál se ajusta mejor a las necesidades de tu proyecto:

  • Si atendemos a su composición, la diferencia principal entre el acero inoxidable y el acero galvanizado es que este último cuenta una capa de recubrimiento de zinc que tiene la intención de prevenir su oxidación, mientras que, por contra, esta propiedad en el acero inoxidable nace de que es una aleación de hierro que posee un 10% más de cromo.
  • El acero inoxidable es bastante más caro y resistente, así que se utiliza en proyectos de gran calibre que cuentan con un mayor presupuesto como, por ejemplo, en edificios, puentes, monumentos, automóviles, aviones, etcétera. Por contra, el acero galvanizado tiene menos durabilidad y un precio más barato, así que se utiliza en equipos de calefacción, climatización, ventilación etcétera.
  • A la hora de tener en cuenta las propiedades físicas del acero, estas son superiores a las del acero galvanizado, ya que el acero inoxidable es mucho más resistente a la corrosión, pues el acero galvanizado solo cuenta con la capa externa de recubrimiento que hemos mencionado, pero esta se desgasta con el tiempo, por lo que su resistencia al óxido es mucho menos duradera.
  • Si pensamos en la facilidad de manipulación para trabajar estos materiales, nos encontramos ante un panorama que prefiere siempre el acero inoxidable, ya que este es mucho más popular y generalmente existe un consenso entre los fabricantes que los utilizan, pues el acero inoxidable parece ser mucho más cómodo y seguro a la hora de soldarlo. El acero galvanizado emite demasiados humos tóxicos cuando se está trabajando, por lo que requiere mucha más seguridad para su manipulación.
  • Si además de esto atendemos a factores medioambientales, el mayor beneficio del acero inoxidable es que este permite un reciclaje prácticamente infinito mientras que el acero galvanizado necesita nuevas capas de zinc para poder ser utilizado con el mismo nivel de resistencia que la primera vez. Por esto, aunque el acero galvanizado es más barato de primeras, en general es más tóxico y se necesitan mayores recursos para poder trabajarlo.