Seguro que en más de una ocasión has escuchado los términos ERE y ERTE, pero no siempre sabemos a qué hacen referencia los mismos. Suele ser común saber que hacen referencia a la regulación de empleo en España, pero no se sabe a qué hacen referencia realmente. Y para eso estamos aquí, a lo largo de este artículo te vamos a mostrar información de cada uno de los términos para que te sea más fácil diferenciarlos. 

¿Qué es un ERE?

Las siglas ERE hacen referencia a Expediente de Regulación de Empleo. Como nos informan los abogados desde la asesoría laboral para empresas de abogadosduran.com, es un procedimiento administrativo que pueden usar las empresas para poder ajustar el número de trabajadores. En ese caso el ERE lo que hace es apostar por los despidos colectivos para reducir la plantilla y así cuadrar mejor las cuentas. 

Normalmente el ERE suele ser usado por la empresa cuando tiene problemas económicos y necesita reducir la plantilla para cuadrar las cuentas. Pero en otras ocasiones puede ser usado si se tienen dificultades organizativas, de producción o técnicas. 

Las razones para solicitar un ERE pueden ser variadas. Entre ellas se encuentran causas económicas, como pérdidas financieras continuas; causas técnicas, como modificaciones en los métodos de producción; causas organizativas, como una reestructuración interna de la empresa; y causas de producción, como una disminución en la demanda de productos.

El proceso para llevar a cabo un ERE incluye varios pasos. Primero, la empresa debe presentar una solicitud ante la autoridad laboral correspondiente. Luego, se llevan a cabo negociaciones con los representantes de los trabajadores para acordar los términos. Finalmente, se necesita obtener la aprobación administrativa para proceder. Durante este proceso, la empresa debe presentar un plan de ajuste que justifique las medidas propuestas.

En cuanto a la indemnización, los trabajadores que resultan afectados por un ERE tienen derecho a recibir una compensación por despido. Esta indemnización suele ser de 20 días de salario por cada año trabajado, con un límite máximo de 12 mensualidades.

¿Qué es un ERTE?

 Un ERTE, por su parte, implica la suspensión temporal de contratos de trabajo o la reducción temporal de la jornada laboral. Esta medida se utiliza para hacer frente a situaciones transitorias y excepcionales que afectan la actividad de la empresa, como una crisis económica momentánea o circunstancias extraordinarias, como desastres naturales o pandemias. 

Como nos comentan desde Abogados Duran, las causas para un ERTE son generalmente de carácter temporal y excepcional. Incluyen causas económicas transitorias (como una disminución temporal en la facturación), técnicas (como la implementación de nuevas tecnologías), organizativas (ajustes en la organización del trabajo), o de fuerza mayor (como eventos inesperados que afectan la operativa de la empresa). La justificación para un ERTE debe demostrar que la situación es temporal y que la empresa tiene la intención de reanudar la actividad con normalidad una vez superada la crisis.

Solicitar el ERTE suele ser bastante más ágil que solicitar el ERE debido a su carácter temporal. Para poderlo solicitar hay que realizar una solicitud, posteriormente una negociación con los representantes de los trabajadores afectados y finalmente esperar a la aprobación. Esa aprobación deberá ser aprobada por la autoridad laboral teniendo en cuenta todos los puntos de vista. En caso de concederse la empresa tendrá que hacer frente a la indemnización pactada y posible compensación. Todo estará perfectamente explicado en el ERTE. 

¿Cuál es la indemnización en cada caso?

En España, las indemnizaciones y compensaciones para los trabajadores afectados por un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) difieren en función de la naturaleza del expediente.

Indemnización en un ERE: cuando se lleva a cabo un ERE, se produce la extinción definitiva de contratos de trabajo. Los trabajadores afectados tienen derecho a una indemnización por despido, que generalmente equivale a 20 días de salario por cada año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. Esta compensación busca mitigar el impacto económico del despido y es una obligación legal de la empresa.

Compensación en un ERTE: en un ERTE, la relación laboral no se termina, sino que se suspenden temporalmente los contratos o se reduce la jornada laboral. Los trabajadores afectados pueden recibir prestaciones por desempleo, financiadas por la Seguridad Social. Durante el período de ERTE, la empresa puede solicitar estas prestaciones, que compensan parcialmente la pérdida de ingresos durante la crisis temporal. Esta compensación económica busca apoyar a los empleados mientras se resuelve la situación excepcional.

¿Cuál es la principal diferencia entre los dos términos?

Seguro que ya te has dado cuenta de la principal diferencia, pero te la vamos a explicar en este apartado para que todo te pueda quedar mucho más claro.

Es importante que sepas que el ERE quiere decir que el contrato laboral queda extinguido, eso significa que el trabajador dejará de trabajar en la empresa en el mismo momento en el cual el ERE se haga realidad. Los trabajadores afectados dejan de formar parte de la empresa y no tienen obligación de reincorporarse.

En el caso del ERTE no va ligado a una finalización del contrato laboral, sino que solo se hace una suspensión temporal. En algunos casos la suspensión puede ser cambiada por una reducción de la jornada. En el mismo momento en el cual el ERTE finaliza, el trabajador tiene la obligación de volver a ocupar su puesto de trabajo como antes de que se produjese el mismo. 

Por supuesto, si no estás de acuerdo con el ERE o el ERTE, siempre puedes contratar los servicios de un buen abogado laboralista para que defienda tus derechos.