Los aceites esenciales son combinaciones aromáticas y complejas obtenidas de diversas plantas. Estas sustancias poseen una amplia gama de beneficios para la salud y el bienestar tanto mental como físico. 

¿Qué son los aceites esenciales? 

Los aceites esenciales son compuestos presentes en una variedad de plantas, incluyendo las aromáticas, y se caracterizan por sus complejas mezclas de moléculas volátiles con distintos aromas. Estas sustancias desempeñan un papel crucial en las plantas y ofrecen diversos beneficios para nuestra salud física y mental. Debido a sus propiedades únicas y sus fragancias intensas, el ser humano ha buscado capturar los aromas de las plantas desde tiempos antiguos, convirtiendo la extracción de esencias en un arte ancestral que aún se practica en la actualidad. 

¿Para qué se utilizan los aceites esenciales? 

Las plantas producen aceites esenciales con diferentes propósitos. Por ejemplo, estas esencias pueden ayudar a atraer insectos polinizadores, que son responsables de llevar el polen de una flor a otra. El aroma de las flores actúa como una señal para atraer a los insectos desde lejos, permitiéndoles acceder al néctar y al polen.  

Los aceites esenciales pueden servir para proteger el territorio de la planta, impidiendo que otras especies colonicen un área ya ocupada. También pueden dar un sabor desagradable a ciertas partes de la planta para evitar que sean consumidas por animales herbívoros, o al contrario, hacer que el fruto sea más atractivo. Por último, estos aceites ayudan a defender a la planta contra parásitos, infecciones bacterianas, hongos y moho, contribuyendo a la curación de los tejidos vegetales dañados. 

¿Dónde se encuentran los aceites esenciales? 

Los aceites esenciales son elaborados por las plantas y suelen acumularse en partes específicas del organismo vegetal. Por ejemplo, las hojas o flores suelen tener concentraciones más altas de esencias, al igual que los frutos, la corteza y las partes subterráneas como raíces y rizomas. 

¿Cómo se extraen los aceites esenciales? 

La forma de extraer los aceites esenciales varía según la parte de la planta que se utilice y es crucial seguir el procedimiento adecuado para garantizar la calidad del aceite obtenido. 

  • Destilación al vapor: Es uno de los métodos más comunes para extraer los componentes esenciales de las partes más resistentes de las plantas, como la madera, la corteza, las resinas y las hojas. Se realiza mediante un destilador, donde se colocan múltiples recipientes herméticos, un generador de vapor y un serpentín de enfriamiento. El vapor de agua atraviesa la planta y arrastra consigo la esencia, que se recolecta en un recipiente separado. 
  • Prensado: Este método implica una extracción mecánica en frío y sin ningún tratamiento químico. Se utiliza para obtener la esencia de la cáscara de frutas, especialmente cítricos. 
  • Enfleurage: Es un método antiguo utilizado para extraer aceites esenciales de pétalos y partes muy delicadas de las plantas que podrían dañarse fácilmente con el calor. Las flores se colocan en platos cubiertos de grasa purificada, que absorbe los aromas. Después de saturarse de aroma, la grasa se disuelve en alcohol para separar el aceite esencial. 
  • Extracción con disolventes: Se emplea para plantas aromáticas delicadas, como la rosa y el jazmín, que no resisten altas temperaturas. La planta se trata con un disolvente que extrae la esencia, y luego se elimina el disolvente mediante evaporación. 

Actualmente hay diferentes aceites esenciales entre los que elegir, pero el de naranja y el de mandarina son los que están más de moda. Como leemos en https://www.zuvamesa.com/es/aceites-esenciales/ por ejemplo el aceite esencial de naranja se obtiene a través del prensado frío de la piel de la naranja. Por ejemplo, Zuvamesa usan la piel de las naranjas que usan para obtener el jugo de naranja NFC. Así se consigue sacar más provecho a la naranja de manera física. Y es que nunca usan químicos para la extracción.  

¿Cuáles son las propiedades de los aceites esenciales? 

Los aceites esenciales tienen diversas propiedades que pueden beneficiar tanto al bienestar físico como emocional, y estas propiedades varían según el tipo de aceite. 

En términos emocionales, algunos aceites esenciales tienen efectos relajantes, como la lavanda, la manzanilla y el toronjil, mientras que otros son estimulantes, como el romero y el limón. Además, muchos aceites esenciales tienen propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas. 

Algunas esencias, conocidas como balsámicas, pueden ayudar a aliviar problemas respiratorios, como la congestión, y estos incluyen aceites esenciales de pino y eucalipto. 

Otros aceites esenciales, como los de hinojo, anís y menta, tienen efectos específicos en el sistema digestivo, ayudando a aliviar molestias y mejorar la digestión. 

Es importante destacar que cada aceite esencial tiene sus propias propiedades y efectos, por lo que no hay una regla general para todos ellos. Aunque comparten algunas características, cada uno puede tener un impacto diferente en la mente y el cuerpo. 

¿Cómo se usan los aceites esenciales? 

Cuando se trata de usar aceites esenciales, es importante ser cauteloso, ya que pueden ser bastante tóxicos tanto a corto como a largo plazo. Estos aceites se pueden utilizar de diversas formas, como en masajes, baños, compresas e inhalaciones, pero es crucial buscar orientación de un médico o un experto en aromaterapia, especialmente si se van a usar internamente o en las mucosas. 

La toxicidad de los aceites esenciales varía según el tipo de esencia y la forma de administración. La inhalación es generalmente la forma más segura y menos arriesgada, mientras que los riesgos aumentan gradualmente con la aplicación en las mucosas, la piel y la ingestión oral. Por lo tanto, nunca se deben usar aceites esenciales puros, en grandes cantidades o durante períodos prolongados. Siempre se deben usar en dosis bajas, durante períodos cortos y diluidos en un aceite vegetal. 

Es importante tener precaución al usar aceites esenciales durante el embarazo y en niños menores de doce años, ya que en estas situaciones su uso está contraindicado. 

Beneficios de los aceites esenciales 

Los aceites esenciales son muy útiles tanto para nuestro estado emocional como físico. Por ejemplo, aquellos con propiedades digestivas pueden aliviar el malestar estomacal, reducir la hinchazón abdominal y aliviar los gases y la flatulencia. 

Por otro lado, los aceites esenciales balsámicos pueden ser de gran ayuda en caso de congestión nasal y tos, ya que pueden ayudar a despejar las vías respiratorias y facilitar la respiración. 

Los aceites esenciales con efecto calmante no solo pueden ayudarnos a relajarnos y a encontrar la calma mental, sino que también pueden aliviar la tensión muscular y reducir dolores como los cólicos menstruales. 

En cuanto a los aceites esenciales estimulantes, suelen tener un efecto positivo en nuestro sistema nervioso y en la circulación sanguínea, mejorando la concentración, la memoria y nuestro estado de ánimo. Además, pueden ayudar a combatir la retención de líquidos y a mejorar la apariencia de la piel, reduciendo problemas como la celulitis.