Comprar un colchón no siempre es fácil. En el mercado podemos encontrar una amplia variedad de opciones entre las que elegir y eso hace que la decisión en muchas ocasiones sea más complicada de lo que podríamos pensar. 

Una de las cosas que tenemos que tener en cuenta a la hora de comprar un colchón es si lo queremos duro o blando. Como sabemos que no siempre es fácil saber qué es lo que realmente nos interesa, hemos decidido crear esta pequeña guía. En la misma te vamos a hablar de manera detallada de los colchones blandos y duros. Nuestro objetivo es que puedas tener los datos que te ayuden a tomar una buena decisión.  

¿Para qué personas son los colchones duros? 

Son muchas las personas que piensan que el colchón siempre debe ser duro para poder disfrutar de una buena experiencia. Pero la realidad es que no siempre es así. Es verdad que buena parte de las ventas va dirigida a los colchones duros, pero los blandos también pueden ser una buena opción. 

Como nos comentan los expertos en colchones de Colchonclub, la firmeza de un colchón va del 0 al 10 siendo está la dureza más blanda. Eso sí, hay que tener claro que la escala no nos deja claro los límites entre un colchón duro y blando. Pero sí que nos ayuda a saber si un colchón es demasiado duro o blando, por lo que mirar la escala siempre nos será de gran ayuda. El problema es que la escala no siempre coincide entre los diferentes fabricantes, lo que significa que solo la debemos tener como idea.  

Como nos comentan los profesionales en colchones, no tenemos que mirar solo lo que nos dicen los fabricantes, sino que también es importante tener en cuenta nuestras propias valoraciones. Decimos esto ya que podemos ver un número en la escala y luego probar el colchón y darnos cuenta de que realmente no es tan duro o blando como podríamos pensar teniendo en cuenta la escala. Por ese motivo, lo mejor que se puede hacer para saber si un colchón es duro es probarlo. Así cada uno puede sacar sus propias conclusiones y ver si realmente se adapta a lo que se está buscando. 

Si nos centramos en la pregunta de este apartado, podemos ver que el colchón duro es bueno para las siguientes personas: 

  • Personas que duermen de espaldas: si eres de las personas que duermen boca arriba, este tipo de colchón se adaptará bastante bien a tu estilo de descanso. El colchón firme te facilitará y mucho el descanso. 
  • Dolor de espalda: el colchón ayuda a que el dolor de espalda sea inferior. Normalmente los expertos lo suelen recomendar a las personas que sufren dolor de espalda o incluso lumbar. 
  • Personas pesadas: gracias a su dureza, el colchón aguantará mejor el peso de una persona con un peso elevado. Al ser más resistente, no se hunde y eso facilita más el descanso.  
  • Cambio de posición: si eres de las personas a las cuales les gusta cambiar mucho de posición cuando están durmiendo, debes saber que el colchón firme te aportará comodidad en todas las posturas. Una buena opción si buscas estabilidad.  

Como puedes ver, el colchón duro se adapta a muchos tipos de personas, de aquí que en muchas ocasiones sea el más demandado. Es más, no tiene porque ser duro al máximo, muchas personas optan por el colchón duro intermedio para obtener mejores experiencias durante el sueño.  

Ventajas del colchón duro 

  • Este tipo de colchón debido a su construcción suele ser bastante duradero. Es verdad que con el paso de los años van perdiendo firmeza, pero destacan por ser muy duraderos. 
  • Con un colchón firme se consigue mantener la columna vertebral correctamente, lo que hace que la experiencia sea positiva. 
  • Se ha demostrado que la superficie de contacto con el cuerpo es inferior. Gracias a eso podemos certificar que darse la vuelta es más fácil y la ventilación es superior.  

Desventajas del colchón duro 

  • Si optamos por un colchón demasiado duro, la presión en la zona de la cadera y hombros puede ser muy alta. Para evitar eso, se recomienda no optar por un colchón dureza máxima a no ser que se busque directamente. 
  • En ocasiones el colchón duro puede ser más frío, por lo que puede ser un inconveniente para algunas personas en invierno. 
  • Si el colchón es muy duro, la solución será optar por un topper para que el descanso sea superior.  

¿Para qué personas son los colchones blandos? 

El colchón blando puede ser una buena opción para muchas personas. Es verdad que las ventas son inferiores a las de los colchones duros, pero sigue siendo una buena alternativa. Para que puedas hacerte a la idea, este tipo de colchón es una buena opción para los siguientes perfiles. 

  • Dormir de lado: es una buena opción para las personas que suelen dormir de lado. Eso se debe a que el colchón se adapta mejor a la curvatura del cuerpo. Eso reduce la presión y ayuda a que el descanso sea superior. 
  • Personas con puntos de presión sensibles: se adapta muy bien a este tipo de perfil. Es un tipo de colchón que ofrece poca presión, sobre todo en zonas como caderas u hombros. Es una buena opción para las personas que sufren problemas de presión. 
  • Confort: es un colchón que ofrece una sensación de estar más arropados. Si buscas un colchón que destaque por ser mullido, es una opción interesante. 
  • Personas con poco peso: las personas delgadas y con poco peso se pueden sentir muy a gusto en un colchón blando. Estas personas pueden disfrutar de una pequeña sensación de hundimiento que ayuda a que el descanso sea más confortable.  

Tras conocer a las personas que suelen beneficiar el colchón blando es el momento de mostrar los pros y contras del mismo. 

Ventajas del colchón blando 

  • Es un colchón que reduce la presión en las zonas como las caderas o los hombros. Por ese motivo se recomienda mucho para las personas que suelen dormir de lado. 
  • El colchón blando tiene diferentes niveles de suavidad. Eso permite que cada persona pueda elegir la opción que mejor encaja con lo que busca. 
  • Se presenta como una muy buena opción para las personas que pesan poco. 

Desventajas del colchón blando 

  • Cuando el colchón es demasiado blando, es fácil hundirse en el mismo. 
  • Es un tipo de colchón que suele dar más calor debido a que la superficie de contacto es superior. Eso sí, dependiendo del tapizado la sensación de calor podrá ser mayor o menor. 
  • Darse la vuelta por la noche es más complicado. Si eres de las personas que se dan muchas vueltas puede que no sea la mejor opción.  

¿Para la espalda es mejor un colchón duro o blando? 

La percepción personal juega un papel fundamental al evaluar la firmeza de un colchón. Lo que consideras firme puede ser percibido como suave por otra persona y viceversa. Factores como el peso y la forma del cuerpo también afectan esta percepción. Es esencial probar varios colchones para encontrar el que se adapte mejor a tus necesidades. Aunque nuestro análisis proporciona información útil para la selección de modelos, la decisión final está en tus manos. 

En general, los colchones más firmes son apropiados para personas más grandes y pesadas, mientras que los colchones más suaves son preferidos por aquellos con una complexión más delgada. Es importante tener en cuenta que los fabricantes pueden diseñar colchones con diferentes zonas de firmeza para asegurar un soporte adecuado. 

La postura al dormir también juega un papel crucial; por ejemplo, quienes duermen de lado necesitan un colchón que se adapte al hundimiento del hombro. En este caso, un colchón de firmeza media a suave suele ser un buen equilibrio. Por otro lado, los que duermen boca abajo pueden beneficiarse de un colchón más firme, que reduce el hundimiento. La clave es que el colchón ofrezca una buena adaptabilidad y que nos sintamos cómodos con su firmeza. 

En cuanto a la pregunta de si es mejor un colchón duro o blando para la espalda, la respuesta varía según las preferencias y necesidades individuales. Algunas personas encuentran más beneficios en colchones más firmes para el soporte de la espalda, mientras que otros prefieren la comodidad adicional de los colchones más suaves. En última instancia, la elección dependerá de cómo te sientas más cómodo y del nivel de apoyo que tu espalda requiera. A menudo, los expertos recomiendan colchones de firmeza media o dura, pero esto dependerá del tipo de dolor que experimentes. Tu médico puede orientarte para que tomes la mejor decisión.