Las colonias y perfumes son productos que se encuentran en prácticamente todos los hogares. Estos cosméticos ayudan a mantener una sensación de limpieza y frescor, nos dotan de un aroma agradable y, en muchos casos, acaban formando parte de la identidad personal de cada uno.
En la actualidad se pueden encontrar con esencias muy diferentes y para todos los gustos, lo que facilita que cada usuario pueda encontrar siempre la fragancia adecuada para él. Es más, hay personas que tienen diferentes propuestas olfativas para emplear una de ellas en cada situación.
Lo que pocos usuarios saben diferenciar con exactitud, sin embargo, es la colonia del perfume. Son productos muy similares que suelen encontrarse en la misma sección de las perfumerías y que se compran casi sin distinción.
¿Quieres conocer la diferencia que hay entre un perfume y una colonia?, ¿te gustaría saber cuál debes emplear en cada momento? En este artículo te lo explicamos todo.
¿Qué es un perfume?
El uso del perfume se remonta prácticamente al inicio de la humanidad, pues se conoce que los aromas de las plantas o flores siempre se han empleado para el acicalamiento o la higiene personal. Sin embargo, el término como tal apareció en el siglo XVI en Francia. En ese momento los cruzados regresaban de Medio Oriente y traían la fórmula magistral para crear fragancias maravillosas.

Se trata de una composición con elevado porcentaje de esencia, es decir, de la sustancia natural que crea el aroma original en la mezcla. Para elaborarlo se emplean plantas aromáticas, frutas, flores y todo tipo de elementos naturales. De hecho, los hay que incluso se sirven de las maderas o los musgos.
Su principal cualidad es que ofrece un olor intenso que queda fijado en la piel a largo plazo. Esto significa que un perfume puede permanecer impregnado en el usuario durante 8 horas completas sin perder su vigor.
En la actualidad los perfumes se suelen comercializar en sitios especializados como PacoPerfumerias y no es tan común verlos en supermercados o tiendas, donde sí abundan otros formatos como el agua de colonia.
¿Cómo escoger un perfume?
El perfume va a tener mucha presencia en la persona que se impregne de él, pues suele ofrecer un aroma intenso y con mucha identidad. Para escogerlo es importante fijarse en sus notas predominantes y apostar por las que nos resultan más agradables. Por ejemplo, los cítricos son especialmente frescos, los florales resultan algo más intensos y los afrutados tienen una tendencia al dulzor. Es importante que resulte confortable, pues este producto se percibe mucho cuando se lleva, lo puede notar el propio usuario con facilidad.
Diferencia entre colonia y perfume
La diferencia más importante que hay entre un perfume y una colonia es el porcentaje de mezcla que hay en sus ingredientes. La colonia va a contener una dosis más elevada de alcohol y otros productos químicos, mientras que el perfume tiene un porcentaje elevado de aceites esenciales a los que debe su particular aroma.
Cuando el factor principal de una composición es el aceite esencial y este abunda, basta con echar una pequeña gota de producto para ofrecer una fragancia intensa y duradera. Por ese motivo, el perfume se puede usar en dosis más modestas y con un efecto mucho más prolongado.
Características del perfume
El perfume es un cosmético que tiene un alto nivel de esencia, que es más intenso en su aroma y fijación y también más respetuoso con la piel, pues al contener menos alcohol resulta improbable que cause irritaciones. Sus características son las siguientes:
- Un 20% de concentración en aceites esenciales y un 85% de alcohol
- Una duración entre 6 y 8 horas tras su aplicación

Características de la colonia
La colonia fue creada en la ciudad alemana con el mismo nombre, de ahí que fuera bautizada de esta manera. Es un producto menos intenso que el perfume, que suele ofrecer aromas frescos y más sutiles. Sus características son las siguientes:
- Entre un 7% y 15% de concentración de aceites esenciales mezclados con alcohol de graduación elevada
- Una duración de entre 3 y 5 horas tras su aplicación
¿Cuándo usar perfume y cuándo usar colonia?
Sus diferencias fundamentales no hacen que un producto sea necesariamente mejor que el otro en todos los casos, y por eso mismo se comercializan ambos en convivencia. No obstante, por la particularidad de sus fórmulas, el perfume suele tener un precio algo más elevado que las colonias.
Las colonias son apropiadas para las épocas de calor porque tienen aromas ligeros y frescos, actúan de una forma más sutil. Se pueden llevar en el día a día para dar ese toque de frescor que necesitamos y para mejorar la sensación al olfato. Como son más económicas, es posible introducirlas con facilidad en las rutinas de aseo diarias.
El perfume es más intenso y duradero, por lo que es más práctico emplearlo en los meses fríos cuando llevamos más capas de ropa o en aquellas ocasiones especiales. Cuando hay un evento al que se desea asistir con un olor impecable que no se desvanezca con el paso del tiempo y haga su función hasta el final, este producto será infalible.
Mientras que la colonia se puede rociar por el cuello o por la ropa para mejorar la fragancia de una forma general, el perfume se aconseja en pequeñas gotas y en lugares estratégicos como el cuello y las muñecas. Este último no debe extenderse en exceso, pues el efecto puede ser demasiado fuerte.
