Escoger entre puertas blindadas o acorazadas es una de las primeras decisiones que debes tomar si quieres mejorar la seguridad de tu hogar. En ambos casos se trata de elementos que impiden lo mejor posible la entrada de los amigos de lo ajeno en tu casa, aunque no son exactamente iguales. Por eso, a fin de tomar tu decisión, lo mejor es que conozcas con detalle de qué estamos hablando en cada caso.

Características de las puertas blindadas

Si miramos una puerta blindada, lo que vemos por fuera es una puerta de entrada de madera normal y corriente, porque la seguridad se ha reforzado por dentro. Dentro de esas capas exteriores de madera se han incorporado dos placas metálicas, una a cada lado.

Lo que se consigue con esto es que la puerta sea mucho más resistente frente al intento de apalancamiento, resultando más complicada de abrir que una puerta de entrada a casa de estilo tradicional.

Además, estas puertas vienen equipadas con cerraduras de seguridad que pueden aguantar una presión de hasta 500 kilos, por lo que el uso de ganzúas o de taladros queda totalmente descartado a la hora de intentar abrirlas.

Los modelos de más calidad incluyen una cerradura de doble escudo, con una llave única que es suministrada por el fabricante, que entrega al nuevo propietario varias copias de la misma. 

Cuando cerramos una puerta blindada la misma queda bloqueada en la parte de arriba, en la de abajo, a la derecha y a la izquierda del marco. Por eso, abrir una puerta de este tipo puede llevar varias horas de trabajo, e implica dañar por completo tanto la cerradura como la placa de acero. Un esfuerzo tan grande que los delincuentes no suelen molestarse en intentar forzar este tipo de puertas, prefieren buscar una casa de acceso más sencillo.

Es la normativa UNE-EN 1627:2011 la que regula la categoría de las puertas blindadas, desde las menos a las más seguras, siendo las de clasificación 1 las menos seguras y las de 5 las de máxima seguridad. En este sentido, una puerta de clasificación 3 es más que suficiente para proteger bien un hogar.

Por último, es importante tener en cuenta que las puertas blindadas ofrecen un mejor aislamiento con respecto al ruido gracias a la combinación de acero y madera y, además, en caso de incendio son más seguras, puesto que actúan como aislante de la temperatura.

Características de las puertas acorazadas

Si en la puerta blindada se incluían placas de acero dentro de la madera, en las puertas acorazadas la estructura se fabrica totalmente en acero y esta se recubre de madera solo con fines estéticos.

En este caso, la cerradura no es un elemento más de la puerta, sino que está directamente integrada en la estructura de la misma, lo mismo que los pernios y los cerrojos, haciendo que el conjunto sea mucho más resistente frente a la acción de palancas, ganzúas y taladros. Además, como toda la puerta es de acero, echarla abajo a base de golpes resulta prácticamente imposible.

Más allá de la puerta, también el premarco y el marco son de acero y están recubiertos de madera con fines estéticos, lo que hace que toda la estructura sea más resistente. 

No obstante, no todas las puertas acorazadas que hay en el mercado son igual de seguras ni tienen el mismo nivel de resistencia, como ocurre con las puertas blindadas. En este caso influye mucho el tipo de cerradura y el número de cilindros independientes que posea.

Para que una puerta acorazada sea realmente segura, debe conseguir un certificado que acredite que tiene clasificación antiefracción. Lo logrará si está fabricada íntegramente en acero y ha obtenido el certificado de ensayo del chasis según la normativa UNE-EN 1627:2011 en grado 3 a 5 de antiefracción.

Diferencia entre puerta blindada o acorazada

Dificultad de instalación

Una puerta blindada tiene una instalación sencilla, bastante similar a la de una puerta de entrada a casa normal y corriente. Por el contrario, una puerta acorazada pesa bastante más, y eso implica tener que reforzar toda la zona del marco, alargando y encareciendo el trabajo

Si la puerta acorazada no es instalada por un especialista, no ofrecerá toda la seguridad que debería, por lo que te puedes encontrar con que has gastado mucho dinero en una puerta que, al final, te está reportando la misma seguridad que habrías conseguido con una puerta blindada.

Seguridad

Reforzar la seguridad en casa es el principal motivo para elegir entre puertas blindadas o acorazadas. En este sentido, la puerta acorazada (bien instalada) ofrece un nivel de seguridad muy alto. No solo es inmune al efecto de palancas, ganzúas y taladros, también resiste muy bien frente a los golpes, y resulta muy muy complicado echarla abajo.

En el caso de una puerta blindada, si es de clasificación 3 o superior, su nivel de resistencia frente al apalancamiento, las ganzúas y los taladros es muy elevado, y resulta muy difícil de forzar. Hacerlo llevaría varias horas, lo que disuade a ladrones y okupas. Pero es menos resistente que el modelo acorazado frente a los impactos fuertes, ya que su densidad y su peso son menores.

Peso

Como hemos visto antes, en la puerta acorazada la estructura es totalmente de acero, y eso hace que su peso sea notablemente mayor que el de una puerta de entrada tradicional o que una puerta blindada.

Aunque ese peso se traduce en una mayor seguridad, también puede ser inconveniente en algunos casos. Por ejemplo, si quien tiene que abrir y cerrar la puerta de forma constante es una persona mayor o un niño. Por otro lado, en caso de que alguien se llegue a pillar los dedos con la puerta, el daño siempre será mucho mayor si la puerta es de tipo acorazado.

Estética

A nivel estético no encontramos mucha diferencia entre los modelos blindados y los acorazados. De hecho, mirando solo la puerta por fuera, resulta imposible saber si estamos ante un modelo normal, blindado o acorazado.

Precio

La fabricación de una puerta acorazada es más compleja, y los materiales que se utilizan también son más caros. Además, ya destacamos antes que su instalación es más complicada y requiere de especialistas, y todo esto contribuye a que su precio sea más elevado. De media, una puerta de este tipo puede salir por unos 1.500 euros.

En el caso de una puerta blindada su precio puede estar en torno a los 600 euros, y en ambos casos habrá que sumar a esto lo que cueste la instalación.

¿Qué modelo de puerta escoger para tu casa?

Si quieres reforzar la seguridad, pero no te hace falta convertir tu casa en un búnker, te recomendamos escoger una puerta blindada de clasificación 4 o incluso 5 si quieres la máxima seguridad.

En caso de que tu casa pase mucho tiempo vacía y en la zona haya problemas de robos u okupaciones, entonces quizá te merezca la pena invertir en una puerta acorazada, que convierte la casa prácticamente en un fortín.

Puertas blindadas o acorazadas, todo depende de tus necesidades y tus gustos personales, pero no hace falta que te pases con la seguridad y te gastes un dineral si en tu caso no es realmente necesario.