Cuando llega el buen tiempo, todos queremos disfrutar al máximo en el exterior, incluso comer en el patio o el jardín si esto es posible y, cuando se trata de cocinar en primavera o verano, nada mejor que hacerlo en la barbacoa. Pero, ¿cuáles son mejores, las barbacoas de gas o de carbón? Es hora de resolver esta duda.

Características de las barbacoas de gas

Una barbacoa de gas es una cocina portátil que se alimenta a base de gas, como su propio nombre indica, y lo habitual es que estos modelos cuenten con un espacio en el que quedan ocultos tanto la bombona como el regulador y la manguera. Una vez encendido el gas, basta con pulsar el botón de encendido para que los fuegos se pongan en marcha

En la mayoría de los casos, se trata de modelos portátiles que cuentan con ruedas, y su estructura está diseñada de manera que resulte lo más ligera posible, para que trasladar la barbacoa no se convierta en un problema. No obstante, también existen barbacoas de gas encastrables que se pueden colocar encima de una cocina exterior de obra.

A diferencia de otros tipos de barbacoas, en un modelo a gas puedes escoger el número de quemadores que necesitas, y en algunas versiones incluso es posible añadir quemadores extra en momento puntuales.

Otro punto a tener en cuenta a la hora de tomar la decisión de compra es la potencia, que determinará que la superficie de cocinado se caliente más o menos rápido y que la comida tarde más o menos tiempo en hacerse. Lo habitual es que, a mayor potencia, mayor número de quemadores.

En cuanto a la forma de cocinar, para elaborar todo tipo de platos en la barbacoa de gas puedes elegir entre parrillas o planchas. Si la barbacoa solo viene un parrilla o plancha, lo normal es que se pueda adquirir el otro sistema por separado.

Características de las barbacoas de carbón

Si pensamos en una barbacoa al estilo tradicional, esta es la barbacoa que nos viene a la mente en primer lugar. En este caso el calor para cocinar lo obtenemos del carbón, que en el momento de poner la comida sobre la parrilla no debe estar ardiendo, sino que debemos esperar a que deje de quemar y se convierta en brasas.

Los modelos más económicos son portátiles, suelen estar equipados con dos ruedas y, como no pesan mucho, nos es difícil llevarlos de un lado para otro. Pero también podemos encontrar barbacoas de obra que funcionan con carbón.

En el caso de las barbacoas portátiles de carbón, su estructura es algo más endeble, por lo que la comida siempre se hace en parrilla, no es posible cambiar a un sistema de plancha, como sí ocurre en los modelos de gas. Además, aquí tampoco podemos controlar la potencia, todo depende del estado de las brasas.

Lo bueno es que en el mercado podemos encontrar modelos muy compactos, perfectos para cocinar para una o dos personas. No obstante, si tienes muchos invitados, también tienes a tu disposición barbacoas de carbón de gran capacidad, incluso en los modelos portátiles.

Su estructura y su funcionamiento son sencillos y, aún así, la barbacoa de carbón es la mejor valorada por los usuarios, por el sabor inconfundible que adquieren los alimentos que cocinamos sobre ella.

Diferencia entre barbacoa de gas o de carbón

A fin de que te resulte un poco más sencillo tomar tu decisión, aquí te dejamos los pros y los contras de cada una.

Ventajas de la barbacoa de gas

Es muy fácil de encender, basta con pulsar un botón, y en 10 o 15 minutos tienes la superficie lista para cocinar. Además, una vez que empieces a trabajar, la temperatura se mantendrá constante durante todo el tiempo y, cuando la apagues, el calor se disipará rápidamente.

Son muy seguras, ya que el calor se concentra únicamente en los quemadores, y es muy complicado que pueda producirse un accidente por llamarada. Es cierto que siempre tiene un cierto riesgo de fuga de gas, pero lo podemos minimizar si nos aseguramos de que la manguera está en óptimas condiciones.

Las parrillas y las planchas que se utilizan para cocinar en las barbacoas de gas suelen ser de acero inoxidable, así que se limpian fácilmente, e incluso se pueden llegar a meter en el lavavajillas. Además, después de cocinar con una barbacoa de este tipo solo hay que limpiar las parrillas, el combustible no deja ningún resto, a diferencia de lo que ocurre con la ceniza del carbón.

Como hemos señalado antes, este tipo de barbacoas tienen una gran cantidad de accesorios que permiten cocinar los alimentos de muchas maneras diferentes y de la forma más sencilla.

Son portátiles, lo que permite trabajar con ellas en cualquier lugar del jardín, y dejarlas recogidas en un rincón cuando no están en uso.

Desventajas de las barbacoas a gas

Tienen mecanismos y piezas que son bastante más complejos que los que encontramos en una barbacoa de carbón, lo que hace que su precio sea más elevado. Además, como tienen más piezas, también es mayor el riesgo de que se acaben estropeando. Por otro lado, el precio del gas está en aumento, lo que hace que no sea un combustible barato para cocinar con él.

Tanto el propano como el butano son productos en cuya producción se produce mucha contaminación. Y al quemar gas se están produciendo humos y gases que, aunque imperceptibles, acaban en la atmósfera.

Si no quieres llevarte un disgusto después de tenerlo todo preparado para hacer la comida, debes asegurarte de que tienes gas suficiente.

Ventajas de las barbacoas de carbón

En una barbacoa de carbón cocinamos gracias al calor que se desprende de las brasas, lo que hace que su poder calorífico sea mayor y el consumo de combustible menor. Además, la forma en que las brasas desprenden calor nos permite que la carne quede crujiente por fuera y tierna por dentro.

Las brasas de carbón producen un humo que le aporta un sabor y un aroma característico a los alimentos, de ahí que el sabor de un alimento hecho en una barbacoa de carbón no se parezca en nada al de uno elaborado en una barbacoa de gas.

En algunos modelos se puede colocar la rejilla a diferentes alturas, lo que permite cocinar los alimentos a diferente velocidad.

El carbón es un combustible económico y ya hemos visto que cunde bastante, por lo que cocinar en una barbacoa de gas es más barato que hacerlo en una de carbón.

Desventajas de las barbacoas de carbón

Siempre existe el riesgo de que una brasa o una chispa puedan saltar y acabar produciendo un incendio, por lo que cuando cocinamos con una barbacoa de este tipo tenemos que estar mucho más atentos. 

Las barbacoas a carbón son más difíciles de encender, y es necesario que las llamas cubran todo el carbón para que se generen las brasas. Además, una vez que hemos terminado de cocinar, las brasas pueden seguir desprendiendo calor durante horas.

La limpieza de una barbacoa de este tipo siempre es más complicada. La rejilla coge más grasa y, además, hay que eliminar todas las cenizas y limpiar bien la superficie de quemado, lo que puede resultar algo engorroso.

Barbacoas de gas o de carbón, ya has visto que ambos modelos tienen muchas ventajas y también algún que otro inconveniente, así que la elección es algo meramente personal. Si buscas limpieza y practicidad, seguramente preferirás los modelos a gas. Por el contrario, si quieres una barbacoa al estilo tradicional, entonces la barbacoa de carbón es la adecuada para ti.